top of page
Search
  • Writer's pictureDaniela Ibáñez

Cese a la Persecución


Isla de Alcatraz. En el fondo, la ciudad de San Francisco


Hace unos años tuve la oportunidad de visitar la cárcel Alcatraz, en su momento prisión de criminales famosos de la talla de Al Capone y ahora un centro turístico. Me acuerdo haber despertado al amanecer para tomar un bote con mi papá para visitar una isla rodeada por tiburones, en el mar gélido de la porción del Océano Pacífico que le toca a las costas de San Francisco.


Artista y Disidente Chino Ai Wei Wei


¿Y por qué tanto entusiasmo? Pues mi papá había averiguado que en la cárcel ocurriría un evento único: la exposición del artista y disidente político chino Ai Wei Wei. El gran artista había montado varias muestras por las diferentes secciones de la cárcel en un evento extraordinario y único. Coincidía con nuestra estadía en la ciudad Californiana y como dos aficionados a la política que somos, no nos la podíamos perder.


Al llegar a Alcatraz, nos recibió como guía turístico, un ex-reo de la emblemática prisión. Se había rehabilitado. Impresionante.

"Con el aire"


Pasamos a la primera sala, antiguamente la lavandería de Alcatraz donde los reos trabajaban. Aquí el artista había montado a un dragón gigante del techo, multicolor y flotante, en una sala gigantesca. Al caminar junto al dragón encontrabas frases de presos políticos a través de la historia y de distintos países. En la siguiente sala se encontraba las caras de estas figuras reconstruidas en lego en el piso, así mismo lleno de color.



En la segunda sala que recorrimos nos encontramos con una escultura enorme. Una ala de pájaro, hecha de metal. Fragilidad y dureza. Las ‘plumas’ hechas de restos de cacerolas Tibetanas. Daban el mensaje que la libertad en realidad no es algo ligero de obtener, mas bien, arrastra consigo mucho peso. Recordemos que hoy solo 8% de la población mundial vive en una democracia plena según The Economist.


En la tercera sala que visitamos, esta vez en el edificio principal de la isla, se encontraban miles de celdas, dos pisos de ellas. En una de estas, que estaba abierta, se encontraba un banquito, y de un lugar secreto se escuchaba la música de artistas, disidentes políticos, perseguidos en su país por querer expresarse libremente contra los regímenes en los que vivían. Era el caso, por ejemplo, de Pussy Riot, banda perseguida por el dictador ruso, Vladimir Putin.

"En florecimiento"


En la última sala que visitamos, se encontraba un inodoro y un lavatorio dentro de una celda. Habían sido refaccionados. Tenían no agua, pero flores de porcelana. Antes instrumentos de aseo personal, ahora esculturas. ¿Qué representaban? Las flores, de material delicado, podían ser destruidas en cualquier momento si uno decidía jalar la palanca, o abrir la llave para bañarse. La obra representa la facilidad con la cual uno puede perder algo tan preciado como la libertad.


Este recorrido me marcó. Es uno de los momentos en los que recuerdo que se formó mi pensamiento político. Aprendí lo que significaba la libertad, de una manera explícita, física, artística, conmovedora. Aprendí que hoy la libertad es un privilegio cuando debería ser un derecho.


En ese momento alcancé una primera comprensión de que existían, todavía, perseguidos políticos. Y unos pocos años después, comprendí que esto ocurría en mi país, Perú. Perseguidos políticos de una mafia de personas con intereses personalísimos de perpetuarse en el Estado, a costa de todo, y con disposición de hacer cualquier cosa para quitar al adversario de lado. Demonizando, manipulando a la población para que piense en su contra, privando de la libertad sin pasar por un debido proceso con la discreción que manda la ley.


Esta mentalidad ha conllevado a la gran ruptura en la sociedad peruana, a su fragmentación. La persecución de ciertos líderes, crea y a la misma vez refleja, un virus que ya nos acechaba hace un tiempo: la corrupción. Como todo virus, entra al núcleo de la sociedad y la desintegra. Luego cambia su ADN para que pueda seguir replicándose. Y así con una burocracia inflada y estática desde la época de los Humala, el virus se perpetúa, muta y se reproduce. Permite clientelismos, amiguismos entre Presidentes y Fiscales de la Nación, o entre Presidentes y el Equipo Especial de Lava Jato, que lo único especial que tiene, es que es especialmente corrupto y delirante.


Tengo la esperanza que la persecución política cese en nuestro país. Que haya una reforma total del Poder Judicial, e importantes ajustes en el accionar del Congreso, y un re-pensar del modelo de Ejecutivo que queremos. Solo así, cesará la persecución.


Rosas frágiles,

Plumas de metal,

Celdas musicales

Un dragón trascendental.


Recuperemos la confianza



97 views0 comments

Comments


Post: Blog2_Post
bottom of page