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  • Writer's pictureValentina del Aguila

El mito del neoliberalismo


La izquierda instrumentaliza el “neoliberalismo” de muchas maneras. Principalmente crea mitos alrededor de lo que es el neoliberalismo para antagonizar a esta categoría como el origen de todos los males (cómo fue mencionado en el artículo anterior que escribimos en la página al respecto). La idea es pintarse a ellos mismos cómo los héroes que van a generar un cambio en la sociedad mientras que los neoliberales son los defensores del status quo y de sus “privilegios”.


Cómo ya sabemos el neoliberalismo es una categoría que describe al conjunto de políticas públicas propuestas por organismos internacionales a los países latinoamericanos para realizar ajustes estructurales en su economía en el marco del consenso de Washington. La izquierda tiene una versión alternativa de la historia, como ya es de costumbre. Ellos interpretan que el neoliberalismo es una ideología/doctrina que “quita derechos”, que tiene impactos negativos en la economía y sociedad en la que se implementa este sistema. Lamentablemente existen muchas personas que se han comido este cuento y muchos actores políticos que siguen respaldando esta postura.

Mito 1: El Neoliberalismo es una ideología

La izquierda considera que el neoliberalismo es una ideología o doctrina que guía el sistema que se ha establecido actualmente en el país y en otras partes de la región y el mundo. En cierta medida, utilizan la categoría neoliberal para referirse a una persona que está a favor del libre mercado y la mínima intervención del estado. Cuando quieren ir más allá, interpretan que el sistema neoliberal se sostiene con un aliado crucial: los conservadores. Esta es una interpretación que se difunde en narrativas mediáticas, tal como lo hizo Anahí Durand en una intervención durante la feria internacional del libro este año, en el que exponía una publicación acerca del neoliberalismo.


Entonces, ¿es el neoliberalismo una especie de liberalismo conservador? No. Aunque las políticas públicas impulsadas en el marco de desarrollo del consenso de Washington podrían tener tintes liberales, el neoliberalismo no es sinónimo de liberalismo ni de conservadurismo. En todo caso, para conservar el orden natural de las cosas, los conservadores hubieran optado por un cambio paulatino del Keynesianismo hacia el Liberalismo y no una terapia de “shock” como la misma izquierda describe que fueron los programas de ajuste estructural.


A lo sumo, el neoliberalismo podría ser una categoría dentro del liberalismo, ya que como su mismo nombre lo dice, se refiere al “nuevo” liberalismo. Pero aún así las ideologías no se definen por el momento en el tiempo en el cual fueron “creadas” o adquirieron popularidad, las ideologías se definen por lo que la gente cree. Es por eso que otras categorías dentro del liberalismo no se definen por el plazo del tiempo en el que surgieron como el minarquismo o el anarquismo.


Las ideologías deben de tener un sustento filosófico, bases en ciertos valores y principios y un marco interpretativo de la realidad que las respalde. El liberalismo cree en los derechos fundamentales de libertad y propiedad privada, basado en el principio de no agresión. Por otro lado, los comunistas creen en la propiedad conjunta ya que el principal valor por el que se rigen es la igualdad y creen que el derecho a la propiedad privada da lugar a sistemas desiguales debido a que podría llevar a la concentración de riqueza para algunos y otros no. En cambio, el neoliberalismo no se rige en principios ni en valores, como ha sido mencionado anteriormente, es solo una categoría utilizada para denominar las políticas públicas impulsadas desde el marco del desarrollo del consenso de Washington mediante los programas de ajuste estructural.

Mito 2: El Neoliberalismo quita derechos

Adicionalmente, para antagonizar al neoliberalismo, la izquierda lo pinta como un sistema que quita derechos mediante la intervención mínima del estado en todo lo relacionado a bienestar. La izquierda cree que el neoliberalismo es un sistema que permite que las élites políticas y económicas lucren por encima de la sociedad, quitándole derechos a los que más lo necesitan para beneficiar a las grandes empresas mediante la intervención mínima del Estado. No obstante, una economía social de mercado, que es lo que está en nuestra “constitución neoliberal” permite que existan emprendedores y fomenta la competencia. Fomentar la competencia es algo que definitivamente no beneficia a las “elites económicas” exclusivamente, sino a todas las personas en general.

Un ejemplo de los “derechos” que hemos perdido, según la izquierda, es el derecho a la vivienda. Lo que parece no recordar es que, a comienzos del año pasado, mucho antes de que salga Castillo, el Congreso aprobó una reforma constitucional que incorpora el acceso a la vivienda digna como derecho fundamental y esto se puede encontrar en el Artículo 7b de la constitución. Adicionalmente, en la actual constitución tenemos el derecho a la salud, también presente en el Artículo 7. En general, en la actual constitución no se han erradicado nuestros derechos debido al sistema “neoliberal” como la izquierda quiere hacernos creer.

También hay que tomar en cuenta que tener más derechos, no es sinónimo de una sociedad más democrática. La constitución de Venezuela, presenta mucho más derechos que la constitución “neoliberal” que tenemos. Sin embargo, ¿existe la libertad de expresión? ¿Se respetan los derechos de propiedad? ¿Se respeta la vida? Parece que la izquierda se olvida de defender los derechos más fundamentales.


Como muestra el siguiente gráfico de la OCDE, tener más derechos escritos en la Constitución tampoco es sinónimo de desarrollo. Se muestra que a mayor número de derechos escritos en la Constitución, menor es el PIB - Producto Bruto Interno - per cápita. En otras palabras, se ha encontrado que contra más derechos se estipulan en la Constitución, menor es el ingreso promedio de la población.



Mito 3: El Neoliberalismo tuvo consecuencias negativas en la economía

Para seguir antagonizando al neoliberalismo, la izquierda menciona las consecuencias negativas que tuvo este “sistema” en los países subdesarrollados. Un ejemplo de esto, es que, según Anahí Durand, el Perú tiene el crédito hipotecario más alto de América Latina debido a que se nos “quitó el derecho a la vivienda”. Sin embargo, esto no es verdad, ya que Perú tiene la tasa más baja de la región, llegando a 7% en diciembre del 2018, mientras que Argentina cuenta con una tasa de interés para créditos hipotecarios de 36%.



En general, gracias al modelo económico presentado por la constitución “neoliberal” de nuestro país, hemos mejorado económicamente y como consecuencia la calidad de vida de las personas también ha mejorado. En el periodo 1979-93, existió una inflación anual promedio de 253%, mientras que desde 1993 hasta el 2019, la inflación anual fue en promedio de 4.5%. Adicionalmente, la inversión privada creció un 0.5% anual antes del 93 mientras que crecía un promedio de 4.5% entre el 93 y el 2019. Tomando en consideración estos mismos periodos de tiempo, la pobreza se redujo de 58% a 20%, mientras que la pobreza extrema se redujo de 19% a 3%. Decir que nuestra constitución neoliberal “quita derechos” ha tenido un impacto negativo en nuestra economía y en nuestra sociedad en general, es algo que está fuera de la realidad que los datos demuestran.

Mito 4: El Neoliberalismo sigue existiendo

Finalmente, como no se puede antagonizar algo que ya no existe, la izquierda menciona que el sistema neoliberal es algo que sigue existiendo y que las elites luchan por conservarlo. Lo que la izquierda menciona es algo contradictorio: el neoliberalismo sigue existiendo, pero en estos momentos ha cambiado y la OCDE y el Fondo Monetario Internacional sugieren elevar impuestos. Para ellos, el neoliberalismo es entonces una ideología, doctrina que se transforma con los años.


Además, se contradicen una vez más mencionando que las élites del Perú siguen estando a favor del neoliberalismo de los 90s, porque ahora el neoliberalismo en países de primer mundo presenta más intervención del estado. ¿Acaso no era el neoliberalismo una ideología que propone una intervención mínima de parte del estado?


Acá vemos que la izquierda denomina “neoliberal” a todo lo que no esté de acuerdo con sus ideas, pero tampoco sea de “ultraderecha”. La idea es seguir perpetuando el fantasma del neoliberalismo para antagonizar a las elites antidemocráticas, “vacadoras”, y defensoras del status quo que tienen el objetivo de conservar sus fortunas.

Conclusión

Todos estos mitos se utilizan para elevar al neoliberalismo como una corriente de pensamiento significativa, que es de derecha y representa todo lo que está mal en la sociedad actual. De esta manera, es una herramienta populista para separar al pueblo de las “elites conservadoras” que quieren mantener el “sistema” actual. El pueblo representa al resto de los peruanos que según ellos sufren las consecuencias del neoliberalismo mientras otros se quedan con los beneficios del fruto de su labor. Como ya sabemos, el neoliberalismo termina siendo una herramienta narrativa y nada más, ya que no es una ideología que se transforma ni que sigue existiendo hasta el día de hoy.


Fuentes


https://gestion.pe/peru/congreso-aprobo-reforma-constitucional-que-incorpora-el-acceso-a-la-vivienda-digna-como-derecho-fundamental-noticia/


https://elcomercio.pe/economia/peru/creditos-hipotecarios-tasa-interes-compara-peru-otros-region-america-latina-sbs-bcr-bancos-noticia-624555-noticia/?ref=ecr


Conversatorio sobre el neoliberalismo:

https://www.youtube.com/watch?v=_MLRq65nxgM


Imágenes con datos de la OCDE y Piensa.pe


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