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  • Writer's pictureDaniela Ibáñez

El Rol del Estado en la Ciencia y Tecnología


Ayer tuvimos el agrado (o desagrado) de ver el primer debate presidencial (o más bien exposiciones individuales) de parte de algunos candidatos a la Presidencia. El tema en la mesa era ‘la ciencia y la tecnología,’ y los discursos dados tocaron en las distintas visiones que tienen nuestros líderes políticos sobre el rol del estado en esta importante esfera de la vida en sociedad.


Los candidatos de la izquierda y la centro-izquierda – la mayoría, notablemente - proponían un nuevo ministerio – Mendoza (Juntos por el Perú) y Yohnny Lescano (Acción Popular) – crear un fondo nacional pluricultural – Arana (Frente Amplio) – e incrementar el presupuesto público destinado a este rubro – Guzmán (Partido Morado). El partido oficialista cuyo actual mandatario – Sagasti – es un abanderado de la ciencia y la tecnología, también propone pagar una suscripción a las mejores revistas científicas y promover que los científicos del extranjero vengan al Perú – propuestas blandas, pero no tan malas.


Todas estas iniciativas, por supuesto, trataron de cómo el Estado debería actuar para fortalecer, ampliar e incentivar este rubro. Pero yo les hago la pregunta: ¿los avances tecnológicos y científicos que han catapultado a la humanidad a la digitalización, a explorar el espacio, a conocer mejor el planeta e incrementar el bienestar, han venido alguna vez de parte del Estado? Podemos decir que en su mayoría, los esfuerzos de innovación no han venido de parte del Estado pero de mentes creativas y brillantes, que lograron sacar adelante sus ideas por sociedades que incentivan la individualidad y la libertad. Vemos, inclusive, que la carrera espacial que anteriormente era competencia exclusiva de millonarios aportes de la NASA y otras agencias gubernamentales, ahora se ha ampliado al ámbito privado con las iniciativas de Virgin Airlines y de Elon Tusk con SpaceX. Con importante relevancia, vemos que la vacuna del COVID más efectiva parte de una colaboración entre el gigante farmacéutico Pfizer y una start-up alemana BioNTech. Está de más decir que el creador de Microsoft – Bill Gates – y de Apple, con el primer smartphone – Steve Jobs – hicieron una enorme contribución a la humanidad en la libertad de crear y de innovar.


Soy de la creencia que en el ámbito de la ciencia y la tecnología, apostar en la empresa privada en el Perú es claramente el mejor paso a seguir. En primer lugar, por las historias de éxito que he resaltado. En segundo lugar, porque creo que la creatividad (muy necesaria para innovar) puede surgir con más facilidad en un ambiente de competencia en el libre mercado, de la necesidad de bajar precios, de apelar al consumidor con cada vez algo mejor tanto para un consumo necesario como para un consumo recreativo. En tercer lugar, porque creo que la iniciativa de ampliar y burocratizar la ciencia y la tecnología sería contraproducente con el estado de las cosas en el Perú hoy. Por ejemplo, la ciencia y tecnología apoyada por el estado no tiene incentivos a financiar las líneas de investigación con mayores niveles de generación de retorno económico. Si se exigiera co-participación privada para los proyectos financiados por el estado por lo menos algún nivel de retorno económico podría darse, pero este no es el caso hoy en día*.


Fuente: MEF, 2021

Elaboración Propia


Veamos los datos. Según el portal del MEF, hay dos importantes maneras en que la ciencia y la tecnología están siendo apoyadas por parte del Estado. Tenemos al “Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica” que está bajo la responsabilidad de la Presidencia del Consejo de Ministros, y tenemos al proyecto presupuestal del “Desarrollo de la Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica”. El año pasado, el proyecto de desarrollo tuvo un presupuesto inicial de 85 millones de soles, el actualizado fue de 105 millones y se ejecutó al 89,6%. Por otro lado, el consejo de la PCM contó con un presupuesto inicial de 124,3 millones, el actualizado fue de 56,7 millones, y se ejecutó al 75,9%. Por lo tanto, en total, los 252,2 millones de soles destinados a este rubro, sólo fueron ejecutados al 82,7% en promedio. ¿A dónde se fue, casi 20% del presupuesto asignado a este rubro? ¿Cómo se pretende crear un ministerio, si no se puede ni gastar lo que el año pasado fue asignado?



Por último, quisiera decir que, efectivamente, el Perú invierte muy poco en Ciencia y Tecnología respecto a los países referentes de la OECD. En promedio, estos países gastaron US $9,9 billones en el 2017, o US $6,5 billones si excluimos a Estados Unidos que es el país que más invierte en este rubro. Comparativamente, el Perú invirtió tan solo US $69 millones, muy por debajo de cualquier país de la OECD. ¿A qué se debe esto? No solo se trata de poca recaudación fiscal – por alta informalidad – pero debido a que hay un mercado muy poco dinámico – en el sentido regulatorio y de competencia – que pueda permitir que el Perú sea un hub en este rubro. Es muy importante que no sólo se priorice utilizar mejor el dinero ya administrado por el Estado, sino incentivar que la empresa privada tenga las condiciones para que el Perú pueda entrar al Siglo XXI.

*Aporte de Camilo Ferreira


Fuentes:

- OECD (2021). Government budget allocations for R&D – Science, Technology and Patents. https://stats.oecd.org/Index.aspx?DataSetCode=GBARD_NABS2007.

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1 commentaire


tmil.pe
07 févr. 2021

Quien te escribe (y te sigue en tu canal de Youtube) ha hecho un doctorado en Geofísica Espacial y, si todo sale bien, sacará su licenciatura de Física en la UNMSM este año. Puedo decir que tengo formación científica, pero evitaré llamarme a mi mismo como científico y espero poder hacerlo cuando regularice mi situación con la SUNEDU.


He escogido una profesión que probablemente pocos escogerían porque tiene poco beneficio económico a corto plazo: analizar datos e imágenes relacionadas con la actividad solar para su uso en el pronóstico de clima espacial. Una universidad privada tendría muy poco interés en invertir en mi porque no tiene un beneficio inmediato.


El hecho de saber programar en Python para analizar un magnetograma…


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