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  • Writer's pictureDaniela Ibáñez

Oda al Liberalismo



Me sumerjo, como diría Alejandro Sanz. Este virus intruso, invisible, con anticuerpos que generan el efecto secundario de portar armas, mascarillas que te ahogan que acaparan sonrisas, virus que ciega, que nos aparta, que nos vuelve paradójicamente menos solidarios, en particular al gobierno de turno.

Madre tierra libéranos de la tiranía de la arbitrariedad de nuestros días. Si armonizamos contigo, no tendremos que repetir la febril experiencia de pausar nuestras vidas cuando el cuerpo se sigue deteriorando. Y eso si el pánico no te atrapa primero. Liberalismo dame la fuerza de reanimar mi vida, de ponerle un poquito de sillao y sazón a mis palabras, prende el fuego de mi sartén donde mezclo todos los ingredientes de mi respuesta a esta represiva mano dura colectiva. Libérame de mis pesadillas con cenizas que me mantienen despierta por la noche. Cuando la política inundó mi subconsciente, como si no fuera suficiente acaparar la agenda cuando estoy despierta.


Liberalismo dame la fuerza de creer que el gobierno esta allí solo de mediador. Dame espacio para creer que esta en el interés personal de muchas mentes brillantes por todo el Perú, preparadas, de organizarse, que sus cerebros hablen, que ante tanta tragedia tan solo una mirada sea suficiente para saber que hacer. Trabajar más duro. Pensar en lo que otro piensa, vive. Coordinar, hablar, empatizar, actuar.

Te dedico esta oda, porque creo que eres el sistema ideológico que más me convence. Y como tal hay que seguirte hasta tu última consecuencia. Has sido estudiada, analizada, observada como una hermosa estatua griega. La pietà. Sufres ahorita exhibida en Latinoamérica. No supimos cumplirte y lloras la extinción del alma del Estado que apoya, en reemplazo por el Estado que te juzga, como Poncio Pilato a Jesucrito en la cruz. Se cree justiciero. Pero algunos sabemos mejor que inundarnos en su retórica que sirve al burgomaestre. Conocemos de historia y venceremos.


Vuelve a tu grandeza, envio un telegrama adentro de una botella de vino, un barquito a la deriva por los océanos turbios de nuestros días. Un mensaje de paz, de pedido de rescate. Queremos salir de esta isla donde todos nacimos ciegos, y recobrar la vista. La historia del despojo de las cadenas, de la salida de la caverna. Ilumínanos con tu luz.

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