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  • Writer's pictureDaniela Ibáñez

¿Y ahora…qué?

La Polarización de la política americana y mundial no tiene señales de parar

Los problemas de Estados Unidos no se van a ver mágicamente resueltos con la elección de Joe Biden. Y aquí, amigos, escribo nuevamente para generar controversia. Yo creo que la elección de Joe Biden, por más que marque un retorno a la decencia en la institución de la Presidencia, no va a resolver todos los problemas que acechan al país más poderoso del mundo.

Estados Unidos está viviendo lo que estamos pasando en el resto del mundo también, que es la creciente polarización en la política. La polarización lleva varias aristas.

Empieza por asociarse a un bando por el cual debes pelear a toda costa, sin vacilar, y con todas las consecuencias que conlleva. O estás conmigo, o no lo estás. Y si dices estar conmigo, y en realidad no lo estás, eres digno de y DEBES ser sancionado, al estilo de una purga estalinista. Sí, Estados Unidos es una democracia, pero a veces los ciudadanos que movilizan las alas radicales de sus principales partidos – el Partido Republicano y el Partido Demócrata – parecen haberse estancado en la época de la implementación del método de McCarthy, cuando se denunciaba y perseguía a los comunistas a toda costa de manera draconiana. Solo que ahora, no solo se persigue a los comunistas. Los comunistas persiguen a los socialistas por no ser suficientemente de izquierdas, los afiliados al Tea Party persiguen a los republicanos liberales por no ser suficientemente conservadores. El sistema bipartidista de EEUU le está pasando factura al votante de centro en Estados Unidos, en el sentido que este ya no tiene suficiente poder como para sobrevivir en la crecientemente turbulenta dinámica social. Estados Unidos vive espasmos de violencia de ambos bandos, que exigen completa y absoluta lealtad al partido. Como decía Arthur Koestler en su novela “El Cero y el Infinito” describiendo al régimen soviético estalinista: la individualidad es una ‘ficción gramatical’.

La segunda característica de esta polarización es el dominio de los sentimientos sobre los hechos. Y esto es en gran medida consecuencia del imperio de las redes sociales sobre nuestras vidas diarias. Todo se relaciona a la política. Y esta crítica viene de una persona como yo, que desayuna, almuerza y cena pensando acerca de política … No es necesariamente algo sano que la política domine nuestras vidas…hay otras actividades. Sin embargo, esta es nuestra realidad. Las redes sociales están dominadas por algoritmos que nos dan contenido favorable a las opiniones políticas que ya hemos estado dispuestos a aceptar. El siguiente post que verás en Twitter tendrá que ver con el re-tweet que le hiciste a Jordan Peterson, o a Alexandria Ocasio Cortez, dependiendo a que bando pertenezcas. Una presidencia de Biden no cambiará esto, por más que el estilo de liderazgo vaya a ser mucho más conciliador. Los sentimientos, especialmente la politización extrema del sentido de la justicia, han conllevado a que ambos bandos, tanto demócratas como republicanos, se ubiquen en nubes morales completamente diferenciadas e irreconciliables en su versión más extrema. Las redes sociales, nos cuentan historias y potencian narrativas que alimentan al elefante enfurecido – los republicanos - y al burro rabioso – los demócratas. Los demócratas dicen que los republicanos son cerrados y poco inteligentes, los republicanos dicen que los demócratas son deshonestos, inmorales y flojos. ¿No les suena a un par de hermanos teniendo una pelea con jalada de pelos de por medio?


Fuente: Pew Research Center


Y la tercera característica de la polarización, es el líder al mando. Por ahora, respiramos de una Presidencia de Donald Trump. Los estudios demuestran que el líder efectivamente influencia muchísimo en los ánimos de la población. Por supuesto, hay límites. De por medio pueden estar las siguientes variables: qué tanto una persona se expone a un medio u otro, o qué tan politizado está. Y aquí vale recalcar que los americanos están cada vez más politizados. ¡La muestra máxima es que, en medio de una pandemia, más ciudadanos han salido a votar este noviembre, que en cualquier otro punto en la historia! Trump es un genio de las comunicaciones públicas y sus seguidores lo aman porque decía lo que se le venía a la mente sin ningún tipo de filtro de por medio, y por más falsedades que conlleve. Esto se acabó con Joe Biden, por lo menos en la esfera de la Casa Blanca. Pero esto no significa que este será el caso en el amplio territorio en el que vive la población yankee.

Joe Biden no solucionará todos los problemas de Estados Unidos, que eso les quede claro. ¿Respiraremos un poco más cada día? Probablemente sí. Pero la política es tan entretenida justamente porque es un deporte de contacto. Y eso no tiene señales de parar en ningún momento…

Fuentes de información, artículos y videos interesantes:

- “Niall Ferguson on the Roots of Political Polarization”: https://www.youtube.com/watch?v=yLiPPtxKRAA

- “Can Trump steal the election?” https://www.youtube.com/watch?v=4Rnb0j-bNmM

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